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EL ENTORNO

Sanlúcar de Barrameda hunde sus raíces en el pasado más remoto desde el comienzo de la humanidad con yacimientos como el Dolmen del Agostado, civilizaciones fenicias, romanos, normandos, vikingos, musulmanes o la reconquista cristiana hasta la época gloriosa del descubrimiento de América cada civilización, cada hecho histórico ha dejado su impronta en nuestra ciudad.

Sanlúcar es rica en historia y también lo es en su gastronomía y enología. Las bondades que ofrecen su mar y su tierra ofrecen al visitante tesoros gastronómicos de incalculable valor que han hecho de Sanlúcar un lugar de referencia a nivel nacional e internacional. Nuestro más preciado tesoro, la Manzanilla de Sanlúcar, de color dorado, nacida entre paisajes de viñedos que pintan el horizonte blanco de albarizas de tonos verdes y que se funden con el cielo azul intenso de nuestra tierra. Criada bajo “velo de flor” mediante  el tradicional sistema de criaderas y soleras, ofrece al visitante una experiencia única para los sentidos.

Caminar por sus calles, atravesar su estrechas callejuelas, descubrir sus pequeños rincones y secretos cargados de historia o asombrarse con sus atardeceres sobre el Coto de Doñana son algunos de los encantos que el visitante puede ir desvelando a cada paso.

Pero Sanlúcar tiene algo más que ofrecer al visitante, mucho más…Sanlúcar posee un privilegiado entorno natural.

Sus playas de fina arena de color oro, su mar, su desembocadura del Guadalquivir cargada de historia, El Coto de Doñana (declarado Reserva de la Biosfera), el Parque natural Entorno de Doñana (Pinar de la Algaida), las marismas con sus salinas o sus campos de viñedos dominando el paisaje son algunas de las maravillas que el visitante puede descubrir y disfrutar.

Casas blancas que reflejan la luz de un Sol bondadoso que unido al intenso azul del cielo, al magnífico clima, a la alegría de sus gentes, a la animación de sus fiestas, hacen de Sanlúcar de Barrameda un lugar único.